El caudal se da a altura cero, y el jardín no está a altura cero
Las mejores bombas de jardín de 2026
Una bomba de jardín toma agua de un depósito, un tanque o un pozo y la empuja a una manguera, y se vende por una cifra que no describe con honestidad nada de eso. El caudal — 3 000, 4 500, 5 000 litros por hora en este estante — se mide con la salida abierta a la misma altura que la bomba. Si se eleva el agua, el caudal cae; si se eleva bastante, se detiene. La cifra que dice hasta dónde es la altura de elevación, dada en metros: 43 m, 45 m, 48 m y 50 m en estos anuncios, y una bomba dada a 5 000 l/h a altura cero puede entregar un tercio de eso a veinte metros. Una página que solo imprime la primera cifra describe un laboratorio. La altura de aspiración es la otra mitad de la misma geometría y tiene un límite físico duro: ninguna bomba de superficie eleva el agua más de unos ocho metros hasta sí misma, diga lo que diga, y este estante declara de 7 a 9 m. Por debajo, la bomba tiene que cebarse y la tubería de aspiración tiene que ser hermética — el fallo más común de esta familia no es la bomba sino la unión que la precede. La potencia del motor va de 600 a 1 300 W y se relaciona sin rigor con las otras dos cifras. Luego las dos columnas prácticas: las conexiones, roscadas en pulgadas, que deciden qué encaja sin adaptador, y el material — carcasas de acero inoxidable en las bombas de chorro de aquí, plástico en las de jardín más baratas — que decide lo que pasa después de tres inviernos. Varias de estas se venden como grupos de presión domésticos con presostato y no como bombas simples, y eso es otra máquina haciendo un trabajo vecino. Comparamos caudal, altura de elevación, potencia del motor, altura de aspiración, conexiones, material y peso.